
Yo, soy maestra, creo que es la mejor profesión que existe. Es un privilegio poder trabajar con niños, porque esto hace que siempre seas un poco niña y nunca madures del todo. Los niños te alegran la vida, y te hacen verla con otros ojos. Mantienen intacta tu capacidad de asombro
-Mi momento preferido durante tantos años ha sido cuando se quitan los abrigos, dejan las carteras y se sientan en la alfombra alrededor de mi silla, mientras paso lista, y se habla de las cosas interesantes que les han sucedido. Nunca sabes que van a contarte:
-¿Sabéis que mi abuela se ha caído y se ha roto la cadera?.
-¡Que lata!.
-Si, pobrecita, pero lo peor es que se ha venido a mi casa y me ha robado mi cuarto, y ahora yo duermo en un sofá en la salita…
-Entonces, tienes que convencerla de que su abuelita necesita que la cuiden y que es muy emocionante cambiar de dormitorio.
Siempre he pensado que la disciplina y el miedo no son buenas motivaciones para el aprendizaje. Les he contado muchos cuentos y muchas historias, y creo que he sabido interesarles y motivarles. En mi clase, siempre se podía preguntar, solamente había que levantar la mano, para respetar el turno de palabra.
-Hay que enseñarles que la mente hay que entrenarla, si no perseveras nunca conseguirás nada.
-Hemos trabajado mucho en equipo, porque la vida así lo exige, y nunca hemos dejado ningún conflicto que hubiera surgido en el patio sin resolver, porque yo lo he considerado prioritario.
-A los niños, es muy fácil emocionarles, es como una chispa que
prende, y sienten con facilidad empatía y amor, por sus semejantes, por los animalitos, por los árboles……
-Creo que el miedo es malo y que hay que evitar que esa emoción tan negativa se les instale dentro. Lo mejor es despertar su curiosidad, y permitirles que se interesen y que participen.
-Deben aprender que la vida a veces tiene malos momentos pero que de todo se puede sacar algo positivo: “Si quieres ver el Arco Iris. Tienes que soportar la lluvia”.
-“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”.
-La verdadera educación, es la que te ayuda a obtener lo mejor de ti mismo.
-Creo que no hay ningún niño torpe, porque la inteligencia tiene muchas facetas, solamente hay que tener paciencia y detectar la forma de aprender de cada niño de acuerdo con sus capacidades
-Confío en que mis “niños” amen la vida, se sientan merecedores de todo lo bueno, sepan que siempre hay una manera para todo, y que cuando que cierra una puerta, aparece una ventana. Creo que serán unos adultos felices y responsables que saben que la ira y la violencia no son buenas y que se cazan muchas más moscas con miel