
El masaje es una forma de terapia que se emplea desde la antigüedad. Nace del deseo natural de buscar alivio mediante el tacto. Si nos damos un coscorrón, inmediatamente y de manera instintiva, nos masajeamos la cabeza con la mano.
Conozco muy poca gente a la que no le guste darse un masaje, porque es muy relajante
-A mí, me da un masaje los viernes por la tarde una fisioterapeuta, que me deja nueva. Se llama Laura y tiene 25 años, aunque nadie la echaría más de 18. Es muy alegre y sonriente, y la gente prefiere ir con ella porque pone mucha ilusión en su trabajo. Su padre, también es fisioterapeuta, y se ha criado oyendo los consejos de un gran profesional que la ha inculcado su vocación y amor al trabajo.
-El masaje que me da a mí, se llama descontracturante, y cada día me encuentro mejor.
-Yo creo que la media hora que dura un masaje, te deja totalmente relajada, te quita el estrés y las contracturas, y además mejora la comunicación neuronal, así que el que tenga desconectadas las neuronas y note que no se concentra que se dé un masaje.
-También se quitan los calambres, porque a mí me daban unos calambres horrorosos y yo creía que era de la circulación, pero desde que me doy los masajes, se me han quitado.
-Ahora está de moda entre la gente joven premiarse con un masaje, pero hay que tener cuidado y no consentir que te toque nadie que no sea un profesional cualificado, pues personas con problemas de espalda, pueden quedarse tetraplégicos.
-Los futbolistas, tienen siempre a su lado a buenos masajistas, pues ellos saben que después de un masaje de 5 minutos, en un músculo dolorido, este aumenta su capacidad para el esfuerzo de 3 a 5 veces.
-Así que si este verano, en la playa, si veis carteles de “Masajes 5€,” no hagáis caso, pues no son profesionales, y solo pueden haceros daño.