Tenemos que aprender a mirar únicamente hacia
adelante, porque no debemos intentar ser lo que los demás quieren que seamos.
-Hemos crecido; ya, no somos los niñitos de
nuestros papás, ni tenemos que agradar a nuestra pareja para que esté contento,
tenemos que esforzarnos para ser, lo que nosotros decidimos ser.
