
- En un país muy lejano, vivía un rey muy feliz, en su palacio alfombrado.
- Tenía todo lo que se podía soñar, y todo el mundo le obedecía y le daba la razón.
-El rey era bueno y justo, y le preocupaba mucho el bienestar de sus súbditos.
-Un día se levantó muy pronto, y decidió, darse un paseo por las aldeas que rodeaban su palacio, para ver a sus súbditos, sin nadie que le preparara el camino
-El palacio estaba situado en un terreno muy rocoso, y cuando llevaba un rato andando le dolían tanto los pies que