


Siempre había pensado que cuando tienes un problema que te preocupa o que te agobia, hay que verbalizarlo, porque como dice mi amiga Irene: “Los sentimientos que no se expresan se convierten en resentimientos”, pero ahora sé, que no tenemos que hablarlo, tenemos que expresarlo.
-Hablar y escribir, son dos cosas muy distintas, Hablar, es muchas veces, algo poco estructurado, desorganizado, incluso caótico. Escribir en cambio, anima a la creación de un argumento y de una estructura que nos ayudan a dar sentido a lo sucedido, y nos van dirigiendo hacia una solución.
-Hablar puede añadirnos confusión, mientras que escribir, nos proporciona un enfoque más sistemático, y más centrado en la solución.