
Los bebés con su fragilidad, nos enamoran en cuanto los vemos. Su cara redondita, su nariz pequeña, sus ojos sorprendidos y curiosos, su cuerpo gordito y su olor, hacen que los adultos se sientan protectores con ellos.
-El cerebro del bebé es muy inmaduro, es básicamente un enorme conjunto de neuronas, a la espera de formar la intrincada estructura cerebral que de adulto le permitirá leer, razonar y sentir emociones. Solamente unas pocas neuronas tienen una función específica porque su funcionamiento ha sido activado por los genes.