


Una chica, se encontraba en un aeropuerto internacional a punto de embarcar, cuando le notificaron que su vuelo se retrasaría como mínimo una hora. Se fué a la tienda de prensa y compró una novela y un paquete de galletas.
-Se sentó cómodamente en una silla, puso su equipaje de mano a un lado, y al otro lado tenía su paquete de galletas y un señor leyendo un periódico.
-Cuando ella cogió la primera galleta, el hombre también cogió otra. Aunque ella se quedó pasmada de la caradura “del tío”, no dijo nada.