Estoy triste, muy triste, tengo derecho, y lo
estoy.
-Solo me apetece llorar, y he ido a lavarme la
cara al cuarto de baño, y me he dado cuenta de que no puedo abrir el agua, así
que me he puesto a llorar más.
-Creo que las penas como las alegrías , los
disgustos y los problemas, son acumulativos, y de pronto, te das cuenta de que
estás lleno, harto, a tope, y que no puedes más.
