Mientras dormimos, nuestro cerebro trabaja, repasando
nuestras acciones del día, reforzando
asociaciones que ya teníamos, y mejorando nuestra red neuronal.
- El propio
cerebro selecciona lo que es importante y lo que no lo es, a partir de una
especie de marcador, por lo que se afianza mucho más y lo recordamos mucho
mejor.
