-Esta
mañana , nada más levantarme, me he asomado al balcón, y he visto un sol
precioso que salía tímidamente detrás de las nubes, así que hemos decidido
irnos al mediodía al bateau.
Hoy, para variar, ha amanecido lloviendo a
cántaros, y no hemos podido ir con Marie Christine a Auvers-Sur Oise, el
pueblo donde vivió Vangogh sus últimos meses y murió.
Esta mañana, Daniel se ha cogido el día libre
para llevarnos a visitar París desde el Sena a bordo del Bateau Mouche, pero no
ha sido posible, ya que llovía y llovía y llovía cada vez más.
Paseando por el Bulevar Henri IV, nos hemos
parado a ver el escaparate de “El
Atelier de la Oxigenoterapia Natural”.
-Allí la gente pide hora y después de un día
duro de trabajo, se tumba y recibe una sesión extra de oxígeno, que le servirá,
para cargar pilas y salir renovado y
descansado de la sesión.
Esta mañana, París, ha vuelto a amanecer
lluvioso, pero a nosotras no nos importa nada, porque hemos venido a visitar
esta bella ciudad, y la lluvia es casi siempre una acompañante segura.