
-Vamos a mirar hacia adelante, sin importarnos lo que
hayamos sufrido.
-Seremos capaces de mirar hacia adelante sin tener en cuenta
tantas cosas que nos piden a voces que nos quejemos y que protestemos, de tanto
vago y maleante que está malversando nuestro dinero, porque el dinero público,
es nuestro dinero, es dinero de “todos”, y resulta que nosotros somos “todos”.
- Sabemos que los problemas son a veces oportunidades que
nos da la vida, para que reflexionemos, tomemos el timón de nuestra vida, y
cambiemos el mundo.
-Vamos a actuar desde la positividad y el optimismo. Vamos a
trabajar cada uno desde su propio trabajo, con seriedad, rindiendo al máximo,
sin desanimarnos ni criticar, ni tampoco permitir que critiquen.
-En España, hace unos años, todo el mundo decía medio en
broma: “España va bien”, y llegó a ser verdad, porque logramos que fuera muy
bien.
-Ahora, entre la patosería del Gobierno, y la negatividad de
la crisis, todo el mundo está desanimadísimo, y no adelantamos nada.
-Yo viví en París, unos días de campaña electoral. La
izquierda estaba llena de ira, se dedicaba la mayor parte del tiempo a insultar
a Sarkozy, en los bulevares de los alrededores de la Bastilla, arrancaban los
carteles de Sarkozy.
-El domingo en el mercadillo, no podías andar, sin que te
pararan francesas partidarias de Ségoléne Royal, pero en vez de hablar bien de ella,
también insultaban a Sarkozy, y gritaban consignas que venían a decir algo así
como: ¡Fuera Sarkozy!.
-Nunca gritaban ¡Viva Ségoléne!, y su ira y su odio, propició
que ganara Sarkozy, porque a los que les gustaba le votaron, pero a los que
estaban dudosos, se les había grabado el nombre.
-Así que hay que decir consignas positivas, como no podemos
decir nada muy maravilloso. Podemos decir: “Cada día estamos mejor”. “Las cosas
se están arreglando poco a poco”, y solamente así, lograremos salir de esta nube negra en la que nos han
metido.
-Empieza hoy, porque ya sabes que mañana será otro hoy.