"SI NO TIENES LO QUE TE GUSTA, HAZ QUE TE GUSTE LO QUE TIENES"
De tí depende que tu vida sea feliz,debes escoger tus ingredientes.


domingo, 8 de enero de 2012

"Tejiendo Una Bufanda"



Hoy, mi hija Gema he empezado a tejer una bufanda  de una lana blanca, que compré para mí, en París hace tres años; un día que estuvimos de compras en El Bazar del Hotel de Ville.
-  Hacía un frío pelón, y las bufandas que llevábamos, nos parecía que no abrigaban. Entonces, yo le dije que, mi madre nos hacía las bufandas tejidas a mano con lana, y que eran suaves y calentitas, que si quería, yo la enseñaría, porque tricotar es muy fácil y divertido.
- Compramos lana para hacernos una bufanda cada una. Ella escogió lana gordita  negra, porque llevaba un chaquetón negro, y compró unas  agujas gordas, y yo me compré unas agujas finas para tejer unas  madejas blancas preciosas; porque me ponía un abrigo blanco de nieve que me había regalado mi hermana Mima, y que abrigaba tanto, que parecía que me había envuelto en un edredón. Con ese abrigo precisamente, yo no tenía miedo  cuando  patinábamos Gema y yo,  en la pista de hielo que instalaron en la plaza del Hotel de Ville, ya que pensaba, que si me caía, amortiguaría el golpe,;aunque gracias a Dios, nunca me caí, no porque patinara bien, si no porque iba despacito muy cerca de las barandillas…….
-Primero empezamos la bufanda de Gema, al llegar a casa por la noche y como yo la tenía que enseñar, y arreglarla los puntos que se la escapaban, pues  estuve dejando la mía blanca para más adelante, y resulta que cuando la empecé, fue como el velo de Penélope, que tejía por la mañana, y lo  deshacía por la noche, pero al revés, porque por la mañana, no me gustaba como quedaba lo que había tejido por la noche, y es cuando yo lo deshacía…..
- Primero le empecé a punto de canalé, luego la deshice y empecé a hacer una especie de ochos, que tampoco me convencieron, luego punto inglés, y al final, la guardé, y pensé que ya  la haría en Madrid, cuando estuviera más inspirada. Al llegar a  Madrid, la guardé en su bolsa en mi maletero.
-Gema, en cambio, con la ilusión del principiante, terminó la suya en 4 días, a pesar de que la hizo muy larga, toda  a punto del derecho, y la verdad es que la quedó suave y esponjosa, porque es una lana muy dulce, y desde entonces, la usa muchísimo, y  abriga una barbaridad…..
-Ahora, como tiene una chaqueta blanca preciosa, se ha acordado de la lana blanca,  me la ha pedido  ha empezado a hacerse otra bufanda.
- Yo, se la he dado encantada, y le    he dicho que se la haga a su gusto, y que no se preocupe por mí,  que ya me compraré otra lana cualquier día.
-Hacer punto, es algo entretenido y relajante, porque una vez que recuperas el ritmo( que nunca se olvida), puedes estar tricotando y pensando a la vez en lo que quieras, o charlando, porque tricotar se convierte enseguida en algo mecánico
-Las chicas de mi generación, sabíamos hacer punto, aprendíamos en casa de pequeñas, y luego, siempre acabábamos  haciéndonos algún jersey.
-Recuerdo que yo me hice uno  de rayas de muchos colores, que copié de un figurín francés, y que mamá me ayudó a hacer las sisas, y las partes más difíciles.
- La verdad, es que aquel jersey, me duró años,  abrigaba muchísimo y era muy suave.

-Tejer relaja y tranquiliza los nervios, creo que al ver tejer a Gema, me están dando ganas de empezar también yo, así que mañana si Dios quiere, compraré lana, y empezaré la mía.