Siempre he sabido que existía una ley de la atracción, y cuando empecé a hacer cursos de prosperidad con mi querida amiga y terapeuta Ana Postigo, me lo confirmaron.
- Ana, siempre nos avisaba de que teníamos que tener mucho cuidado con nuestras palabras, pues nuestro subconsciente no tiene sentido del humor, y lo que dices, aunque sea en broma, lo decretas y lo atraes.
-Cuesta admitir que lo que está llegando a tu vida, tú lo estás atrayendo, porque lo fabricas en tu mente, y tus deseos, y tus miedos se cosifican.
-Me han pasado mil cosas porque sin ser consciente, lo pedí y lo decreté, así que a partir de ahora, de este mismo momento, voy a esforzarme por conseguir que de mi boca no salga nada inapropiado,

