


Esta mañana he hablado con una amiga y me ha dejado acongojada al saber que su hijo de treinta y tantos años, ha caído en una fuerte depresión.
-Trabajaba mucho, casi sin horario como desgraciadamente les pasa a muchos de nuestros hijos, y con el cuento de la crisis, la presión que ejercen en los trabajos sobre estos chicos, es cada vez mayor, y este, no lo ha podido soportar.
-A ella lo que más la ha dolido, es que no lo sabía, porque no la había dicho nada, aunque como todas las madres notaba que algo le estaba pasando……