Las empresas tabaqueras, cada día consiguen sorprendernos más con su falta de seriedad, su desvergüenza y su poca ética. Documentos internos de la industria del pitillo que datan entre 1949 y 1999, demuestran claramente que las empresas tabacaleras americanas y británicas, agregaron deliberadamente productos químicos supresores del apetito a los cigarrillos, para atraer a la cantidad de gente que está preocupada por su peso.
-¿Fumar adelgaza? ¡No!, de ninguna manera, pero esto es lo que nos han estado haciendo creer las empresas tabaqueras durante medio siglo, porque han estado añadiendo a todos los componentes terribles del tabaco, aditivos químicos, supresores del apetito , para convencer a los chicos jóvenes de que fumar te hace más delgado, y que si dejas de fumar engordas.