"SI NO TIENES LO QUE TE GUSTA, HAZ QUE TE GUSTE LO QUE TIENES"
De tí depende que tu vida sea feliz,debes escoger tus ingredientes.


viernes, 24 de septiembre de 2010

"De compras en Rue de Rívoli y las Arcadas del Louvre"



Esta mañana ha amanecido muy raro, pues tan pronto lucía el sol, como se nublaba. Nosotras creíamos que ya no llovería, porque toda la noche ha estado lloviendo a cántaros.
-Fuimos dando un paseo por la Rue de Rívoli, que es la calle de las compras por excelencia en París. Su longitud es de más 3 Km llenos de tiendas, lo que le hace ser una de las calles más visitadas de París. Hemos estado en varias zapaterías, y mi hija se ha comprado unos preciosos zapatos de tacón de cuña de charol negro muy parisinos, que ha sacado puestos de la tienda ante la sorpresa de las dependientas que no saben lo impulsivas que somos las españolas y lo que valoramos la comodidad.
-Yo me he comprado una chaqueta de lana cardada tipo Chanel negra con ribete que me va a hacer mucho servicio porque no pesa nada y abriga mucho, y yo soy muy friolera….
- Después nos sentamos en una terraza, y salimos a toda prisa al darnos cuenta de que se estaba poniendo el cielo negro.
-Al salir del metro llovía de tal manera, que en un momento nos empapamos a pesar de llevar paraguas y chubasquero.
-Entramos en casa chorreando, y después de secarnos y cambiarnos de ropa, nos tuvimos que secar el pelo con el secador para no acatarrarnos.
-Por la tarde, nos vino a buscar nuestra amiga Cristina y fuimos con ella a Girard, una tienda preciosa especializada en peladillas de colores para bautizos, porque su hija va a ser madrina de un bebé, y en París las madrinas regalan a los invitados preciosas bolsas de gasa en colores pastel con peladillas de colores, y el nombre del bebé en una etiqueta con un angelito. La tienda parecía la casita de Hansel y Gretel, porque tiene tal cantidad de peladillas de todos los colores en frascos preciosos, rellenas de chocolate, corazones dorados… y un mostrador donde pone: “Degustación gratuita, sin abusar”. Yo como no soy nada prudente ni con las peladillas ni con ningún dulce, no he cogido ninguna porque ya se sabe que“ comer y rascar”……
-Al terminar nos sentamos en una terraza que me encanta, está enfrente del Museo del Louvre, debajo de las arcadas. Estas arcadas se construyeron por voluntad de Napoleón Bonaparte para embellecer los alrededores del Palacio de las Tullerías y del Museo del Louvre, por lo que ordenó construir una calle con bellas arcadas para que pudieran pasear los parisinos y los turistas ya que en París llueve mucho.
-La tarde ha sido preciosa y no ha caído ni una sola gota. ¡París!